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'La historia del Devoralibros'
Peñita es
un duendecillo muy preocupado con el
bienestar de los libros. Cada noche va a
la biblioteca municipal de Arcos de la
Frontera, "Miguel Mancheño", para
vigilar que todo está en orden. Cierto
día descubre con espanto que ha vuelto
"el Devoralibros", un misterioso
malhechor que se come los libros
aprovechando la negrura de la noche.
Todos los personajes de cuento regañan a
Peñita, puesto que de una u otra forma
han sufrido algún daño por los bocados
del desaprensivo. Peñita está ahora muy
enfadado, de modo que decide esconderse
una noche para poder descubrir al
comedor furtivo.
En mitad
de esa noche sorprende in fraganti al
Devoralibros. Resulta ser un ratón
campestre que viene cada noche a zampar
papel. Peñita le da el alto, pero el
malhechor se da a la fuga, así que no le
queda más remedio que perseguirlo.
Durante un buen trecho lo persigue, pero
el ratón es demasiado veloz y, en poco
tiempo, lo deja atrás. Pero Peñita no se
da por vencido. Ha visto la cola del
ratón detrás de una loma ¡y va a
golpearle con su lápiz para que aprenda
a no comer libros!
Le lanza
su lapizazo ¡Zas! Pero para su
desgracia, resulta que no es la cola del
ratoncillo, sino la de una enorme
serpiente verde que se pone roja de ira
por el golpe. Peñita corre despavorido
para salvar la vida. El ratoncito lo ve
y se apiada de él. Con gran celeridad lo
engancha y lo mete en su guarida. La
serpiente pasa de largo refunfuñando
entre dientes y los dos pequeñuelos
saltan de alegría y se burlan de ella.
Cuando el
peligro ha pasado, Peñita da las gracias
al ratón. Pero en seguida le reprende
por comerse los libros de la biblioteca.
El ratoncito pide disculpas y acuerda
que ya nunca más lo va a hacer. De ese
día en adelante, los dos se hacen muy
amigos y el roedor va muchas veces a la
biblioteca para leer. Aunque de vez en
cuando, cuando su amigo el duendecillo
no lo mira, se permite morder un poquito
a algún suculento libro.
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